La Semilla del Silencio

SINOPSIS


María del Rosario Durán, una fiscal de derechos humanos que investiga la complicidad de un importante miembro de las Fuerzas Armadas en un caso de corrupción militar, es amenazada de muerte. El detective Jorge Salcedo que trabaja con ella en el caso se lanza a la tarea de descubrir quién está detrás de esta conspiración, corriendo el riesgo de convertirse en la próxima víctima.

Director:

Felipe Cano

Elenco:

Andrés Parra – Angie Cepeda – Julián Román
Felipe Botero - Julieth Restrepo - Christian Tappan
Jairo Camargo - Rafael Uribe - Juana Arboleda


Andrés Parra - Detective Jorge Salcedo

"ESTE ES UN APLAUSO A LOS HÉROES DE A PIE"

Desde que apareció por primera vez en la pantalla Andrés Parra dejó ver a un actor entregado, capaz de sacar lo mejor de cualquier personaje y La Semilla del Silencio lo puso frente a uno que representa la compleja simpleza de lo heroico, dispuesto a dejar el pellejo en el camino por lo que defiende.

Sobre su personaje Parra asegura que cuando tuvo en frente al detective Jorge Salcedo, apareció ante él un hombre que encarna la decisión que le falta a la mayoría de la sociedad de un país que se ha acostumbrado a convivir con la corrupción.

¿Cómo fue meterse en los zapatos de un detective que tiene la certeza de que el enemigo trabaja en el escritorio de al lado?
Fue un proceso delicioso, me hacía falta un personaje que pudiera abordar desde el interior sin tener que preocuparme por el exterior.

Los productores definen la película como un homenaje a héroes como Salcedo y María del Rosario, ¿usted también la siente así?
Un homenaje a los héroes de a pie y una crítica inteligente, seria, responsable y comprometida con el sistema que a veces opera desde la impunidad y la absoluta corrupción. Salcedo y Rosario se hacen héroes en el momento en que deciden luchar en solitario contra esa peligrosa maquinaria.

Para quien ha tenido la oportunidad de representar personajes que se han parado en la orilla contraria, estar ahora del lado de la justicia y la rectitud se convirtió para Andrés en otra experiencia que le regaló otro concepto sobre la realidad colombiana. Asegura que siempre que trabaja en un proyecto que trata de retratar de manera responsable y objetiva alguna de esas realidades sale muy distinto de como entró.

"La Semilla del Silencio no es la excepción. Fue muy frustrante ver de primera mano cómo de verdad en este país la justicia depende en gran medida del apellido, el cargo y el salario. Vivimos en una sociedad en la que la impunidad y la corrupción ya son nuestro pan de cada día.

Hay unas maquinarias aterradoras que lo manejan todo y unos pobres individuos que se la juegan por el todo para tratar de estar del lado de los débiles, de los que no pertenecen a los círculos de poder. Esa es una labor titánica, silenciosa y muy desagradecida. Usted se sienta a hablar con un investigador colombiano y su realidad es muy frustrante, muy injusta. De verdad es el colmo".


Angie Cepeda - Fiscal María del Rosario Durán

"HAY QUE SALIRSE DE UNO MISMO Y PENSAR MÁS EN LOS DEMÁS"

Sentir el papel de una fiscal fuerte de carácter pero a la vez con necesidad de ser cuidada, defensora acérrima de la justicia pero conocedora de la corrupción de las instituciones era algo para lo que la vida ya le había dado alguna preparación a Angie Cepeda. Su madre fue fiscal regional y cuando la describe parece dibujarse la imagen de María del Rosario Durán, su personaje en la cinta.

"Me inspiré mucho en ella. Era una mujer súper correcta, apasionada por su trabajo y con gran calidad humana. Era muy fuerte debido a las responsabilidades que tenía y a la vez vulnerable. Siempre me conmovió el amor y respeto que sentía por la justicia y desde ahí empecé a prepararme. Es un personaje que comencé a sentir muy cercano rápidamente", sostiene la coprotagonista de La Semilla del Silencio.

"Me parecía lindo del personaje mostrar eso que la impulsa a cumplir con su trabajo y le viene de una necesidad personal. Fiscales como ella se enfrentan a mil obstáculos personales, profesionales y de seguridad todos los días y más allá del miedo siguen avanzando en sus investigaciones porque lo único que quieren es encontrar la verdad y que se haga justicia".

"La película habla de un abuso de poder y de que al final somos todos unos títeres. Es un tema bastante delicado y doloroso, el ser humano suele ser muy egoísta y pensar constantemente en lo bien o mal que a uno le va es agotador. Es importante salirse de uno mismo y poner la atención en qué puede hacer uno por los demás".


Julián Román - Roberto José Guerrero

AMOR, CRIMEN Y CONTRADICCIÓN EN UNA SOLA TRAGEDIA

Vestir de realidad un personaje y que la gente al apreciarlo diga: yo he visto alguien así, es para este actor uno de los mayores premios que puede obtener en la actuación y de los que más disfruta. Por eso se ha enfundado en la piel de decenas de personajes a lo largo de su carrera. Esta vez le tocó 'Roberto José Guerrero', un hombre que sufre el dilema de dar amor u odio a cualquier precio.

Este personaje es determinante en la historia de la fiscal María del Rosario Durán y el detective Jorge Salcedo y el elemento inicial para empezar con la búsqueda del autor intelectual en la desaparición de varios jóvenes, al parecer un alto miembro de las fuerzas militares.

De la trama el actor asegura que tanto en el cine como en el teatro existe, aunque no como obligación, la necesidad de contar historias como la de este largometraje. "Esas son las historias que tenemos que contar, porque si no las contamos nosotros van a venir de afuera a contar nuestras historias", dice con una mezcla de ironía e indignación.

En el espectador su personaje, seguramente provocará sentimientos ambivalentes por su actuar, que en algunos casos llega a inspirar compasión y a verse como un niño travieso que no mide las consecuencias. "Creo que ese es el punto que me gusta de este personaje, que pierde el control en un segundo y vuelve otra vez, y cuando vuelve se da cuenta que ha hecho la embarrada más grande", explica el actor sin soltar mayores detalles sobre la trama.

"Roberto es uno de esos personajes reales que se muestran rudos por fuera, pero son una 'galleta' por dentro. Un tipo 'facho' que odia la guerrilla, el comunismo, los homosexuales y todo lo que tenga que ver con lo que él considera que es derecho. Pero está enamorado de una prostituta y eso lo jode".

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